En esta ocasión vamos a dar un paseo por algunos de los pueblos más pintorescos de la Costa Brava.
La primera parada El Port de la Selva, población pesquera perteneciente al parque Natural del Cap de Creus desde donde salen varios caminos para admirar la orografía del parque.
Su acceso por carreteras sinuosas hacen del Port de la Selva un destino menos masificado que otras poblaciones costeras y aquí radica en parte su atractivo.


Cala en el Port de la Selva
Continuando por la otra vertiente de la montaña nos encontraremos con la famosa población de Cadaques, conocida por ser la residéncia de Salvador Dalí.
Esta pequeña población está llena de encanto por los cuatro costados y pasear por sus callejuelas nos servirá para ir descubriendo nuevos rincones especiales.

Quedarnos por esta población a la hora del atardecer o incluso cuano la noche ya ha hecho acto de preséncia nos dará una idea más aproximada de porqué este rincón es fuente de inspiración de incontables artistas del pincel y de la cámara como es mi caso.

Portlligat donde encontraremos la residéncia de Dalí

Al día siguiente y lleno de imagenes inolvidables como siempre, me dirijo a Boadella, cruzando por el camino extensos campos de pastoreo y bonitas poblaciones que hacen que circular por las carreteras secundarias se convierta en un peligro para mi persona debido a los paisajes que no paran de penetrar en mis retinas.




Panorámica del pantano de Boadella (7 fotos)

Seguimos con el recorrido para finalizar por la zona del golfo de Roses, concretamente en un rincón que encontramos con otro compañero y que nos dejó admirados por las luces que nos regalaba la puesta de sol.
Hasta aquí esta escapada, en la próxima entrega Espot.